InicioActualidadLos ingenieros industriales reclaman reforzar la seguridad de la red eléctrica para garantizar el éxito de la transición energética

Los ingenieros industriales reclaman reforzar la seguridad de la red eléctrica para garantizar el éxito de la transición energética

  • 24 Abr 2026
  • Sala de prensa
Volver

El incidente ocurrido el pasado 28 de abril de 2025 ha puesto de manifiesto los nuevos retos operativos que afronta el sistema eléctrico ibérico en el actual contexto de transformación energética hacia un modelo descarbonizado. En un informe de análisis, la Comisisó d'Energia del Col·legi d'Enginyers Industrials de Catalunya concluye que, para asegurar la robustez de esta transición, es necesario mejorar los mecanismos de gestión y control de la red.

Los ingenieros industriales señalan que la seguridad del suministro no es un obstáculo para el despliegue de las renovables, sino la condición indispensable para su éxito. Lluís Pinós, presidente de la Comissió d’Energia, afirma que "el apagón nos ha enseñado que no basta con tener energía limpia, necesitamos que sea una energía robusta. Debemos dotar a las plantas renovables de la tecnología que les permita actuar en caso de emergencia y corregir el voltaje de la red al instante. Si no invertimos ahora en esta resiliencia técnica, el riesgo de apagones será estructural y pondrá en peligro el proceso de descarbonización".

El almacenamiento como pieza clave
Para compensar la intermitencia y variabilidad de las energías renovables, el Col·legi propone acelerar la instalación de baterías y centrales de bombeo. El informe sugiere que el almacenamiento es la pieza tecnológica clave que permitirá integrar un mayor volumen de renovables sin comprometer la calidad del servicio ni la continuidad del suministro.

Eliminar la "ceguera informativa" del sistema
Otro aspecto crítico detectado es la necesidad de mejorar la observabilidad de la generación distribuida. Actualmente, el gestor del sistema se enfrenta a cierta "ceguera informativa" respecto a miles de pequeñas instalaciones fotovoltaicas que operan sin telemedida en tiempo real. El Col·legi reclama establecer mecanismos para monitorizar estos recursos, de modo que el centro de control pueda prever su comportamiento ante perturbaciones y actuar con suficiente antelación. Según los expertos, esta visibilidad es esencial para gestionar una red cada vez más atomizada y compleja.

Una nueva gobernanza: la recuperación de la CNE
El informe también pone el foco en la regulación, advirtiendo que el "trilema eléctrico" (el equilibrio entre economía, sostenibilidad y seguridad) se está inclinando progresivamente hacia el ámbito económico en detrimento del óptimo técnico. Para recuperar este equilibrio, los ingenieros industriales proponen la recuperación de la Comissió Nacional de l’Energia (CNE) como un órgano con dedicación exclusiva al sector. Según los expertos, esta institución debería velar para que la resiliencia del sistema y la gestión estratégica de las reservas energéticas prevalezcan sobre las presiones del mercado a corto plazo.

Análisis técnico de las causas del incidente
El análisis del Col·legi, elaborado a partir de la integración de los datos oficiales de Red Eléctrica (REE), el Ministerio (MITECO) y el organismo europeo ENTSO-E, identifica que el apagón fue el resultado de una conjunción crítica de factores operativos y estructurales. En el momento del incidente, el sistema presentaba una elevada penetración de generación renovable conectada mediante convertidores electrónicos (tecnología IBR), lo que redujo la inercia natural del sistema. Esta falta de inercia privó a la red de su capacidad inherente para amortiguar variaciones bruscas, haciéndola extremadamente sensible a cualquier perturbación.

Según el informe, esta vulnerabilidad se vio agravada por una respuesta insuficiente en el control dinámico de la tensión. Al producirse una sobretensión en la red, varias centrales convencionales no alcanzaron los niveles de absorción de potencia reactiva que el sistema requería en ese instante (referencia de control Q). Esta incapacidad para actuar como "mecanismo de compensación" impidió estabilizar el voltaje en niveles seguros.

El documento también subraya que el aislamiento eléctrico de la Península fue determinante. La baja capacidad de las interconexiones internacionales, actualmente por debajo de los objetivos europeos (España presenta una capacidad inferior al 3% sobre su potencia instalada, cuando el mínimo recomendado por la UE es del 10%), limitó la posibilidad de recibir apoyo de la red continental para absorber la sobretensión.

La combinación de un sistema con poca inercia, una regulación de tensión insuficiente y unas interconexiones débiles acabó activando las protecciones automáticas de seguridad, desencadenando la desconexión total del sistema ibérico para evitar daños mayores en las infraestructuras.

Nota técnica: La inercia síncrona es la capacidad del sistema eléctrico de resistir variaciones súbitas de frecuencia gracias a la energía cinética de las grandes máquinas giratorias de las centrales convencionales.